Tareas de la vida
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Resumen
David Brooks propone en su libro “Cómo conocer a una persona” una teoría de “tareas de la vida”, adaptada de los psicólogos Erikson y Kegan. Se dividen en Imperial (control y reconocimiento), Interpersonal (relaciones y pertenencia), Consolidación de carrera (encontrar una vocación), Generativa (servir al mundo) y la última de Integridad vs Desesperanza (aceptar la vida frente a la muerte o caer en la desesperanza). No todos pasan por las mismas tareas ni al mismo ritmo, pero este modelo ayuda a entender el crecimiento personal y fomenta la empatía hacia los demás.
En su libro “Cómo conocer a una persona: el arte de ver a los demás profundamente y ser visto profundamente”(“How to Know a Person: The Art of Seeing Others Deeply and Being Deeply Seen”) desarrolla una teoría adaptada de otros psicólogos del desarrollo (Erik Erikson y Robert Kegan) sobre las “tareas de la vida” (life tasks en la versión original) por las que pasa una persona en su vida.
Una tarea en la vida puede ser el que un bebé desarrolle un vínculo con la persona que lo alimenta y lo cuida.
Otra entender realmente cómo funciona el ambiente a su alrededor.
La teoría que desarrolla el autor propone 5 tareas principales:
- Imperial
- Interpersonal
- Consolidación de carrera (carrera en términos profesionales “Career consolidation”)
- Generativa
- Una final donde alcanzamos la integridad o soportamos la desesperanza/desesperanza (“endure despair”)
Una salvedad: no todas las personas pasaríamos por las mismas tareas o etapas de la misma forma. Pero pueden resultar útiles para reconocer en qué tareas están inmersos otros. “Estos modelos también nos recuerdan que cada persona que conoces está involucrada en una lucha.”
Imperial
Durante la primera intentamos establecer una sensación de control en nuestras vidas, una capacidad para influir en nuestros propios pensamientos y comportamiento y tener fe en nuestra capacidad para manejar una amplia gama de tareas y situaciones.
Para esto desarrollamos lo que Kegan (uno de los dos psicólogos en los que se basó el autor del libro) llama una “conciencia imperial”.
Durante esta tarea nuestros deseos e intereses son lo más importante, lo primordial.
Buscamos ganar, el reconocimiento y la aprobación de los otros ya sea en deportes, música u otras actividades y hacer de nuestra presencia algo impresionante en el mundo. Según Brooks Trump y Putin podrían ser ejemplos de personas que nunca pasaron de esta etapa.
Interpersonal
En la segunda el deseo de ser superior a los demás y destacarnos suele comenzar a ser acompañado de intensos deseos de pertenecer. Usualmente esto sucede en la adolescencia.
Alguien con conciencia interpersonal posee una mayor capacidad de experimentar la experiencia de otra persona.
Durante esta tarea es que podemos pasar a planos metafísicos (no vemos solo lo que somos si no lo que podríamos ser en un ideal).
Las separaciones pueden resultar devastadoras ya que sentimos perder nuestra identidad o parte de la misma, ya que otros son la fuente de nuestro valor y aprobación.
Al notar las limitaciones de esta conciencia puramente interpersonal es que nos damos cuenta de que si bien las relaciones son importantes y cruciales en la vida, no podemos dejarnos controlar por las mismas ni basar nuestra identidad enteras en ellas. Debemos encontrar otra tarea.
Consolidación de carrera (“career consolidation”)
En cierto punto de nuestras vidas tenemos que encontrar una carrera a la cual dedicarnos, sea criar hijos, un trabajo, un voluntariado, cualquier cosa que nos permita sentir que hacemos una diferencia en el mundo.
Durante esta tarea es que alcanzamos la consolidación de esta carrera o experimentamos “deriva”.
Pasamos por un necesario período de experimentación donde descubrimos qué nos gusta y qué no. Hasta que, idealmente, encontramos algo que nos apasiona.
Las personas en esta tarea se dejan llevar por un deseo de maestría, el placer de ser o volverse realmente buenos en algo. Como ocurre en las demás tareas, la conciencia cambia.
En este caso, se desarrolla una mentalidad más individualista. Nos volvemos mejores en nuestro autocontrol y regulación emocional. Desarrollamos una mejor habilidad para ir en contra de las masas.
Tarde o temprano el éxito en esta carrera (que, de nuevo, no tiene necesariamente por qué ser algo laboral pero es la palabra elegida por el autor) deja de satisfacernos.
Según Carl Jung “Los logros que la sociedad recompensa se obtienen a costa de una disminución de la personalidad”. Al final los costos se vuelven demasiado altos.
La persona al final de esta tarea se da cuenta de que hay un hambre espiritual que no ha sido satisfecho, un deseo de servir desinteresadamente a alguna causa, de dejar algún legado a los demás.
Al final de la misma, nos damos cuenta de que nos hemos diferenciado demasiado de los demás y del mundo que nos rodea. Es hora de “volver del frío”.
Generativa
En la anteúltima tarea buscamos servir de alguna forma al mundo.
Ser útiles pero para otros.
Según Erikson logramos la generatividad o caemos en el estancamiento. Generatividad en términos de la capacidad de criar y guiar a las proximas generaciones.
Esta tarea puede ser tomada dos veces en la vida. Al ser padres y luego al volvernos mentores.
Muchos adoptan una mentalidad generativa al ser promovidos a o al alcanzar una posición de liderazgo. Como por ejemplo un profesor pasando a un área administrativa, un periodista pasando a ser editor o un investigador científico dedicando más tiempo a la enseñanza (inevitablemente es necesario aprender a delegar durante esta tarea).
Durante la misma también aprendemos que nuestras vidas no las creamos exclusivamente nosotros si no que es producto de los valores promovidos por la escuela a la que fuimos, nuestras familias, amigos, mentores, organizaciones y demás.
Integridad vs desesperanza
Durante la última desarrollamos la habilidad y capacidad de aceptar la vida frente a la muerte (integridad) o caemos en la desesperanza marcada por arrepentimientos.
En el primer caso alcanzamos una sensación de paz de que usamos y estamos usando nuestro tiempo de buena forma.
El segundo involucra amargura, rumiación sobre el pasado, nos sentimos improductivos, etc.
También, a lo largo de esta tarea tenemos un fuerte deseo por aprender, desarrollamos la sabiduría de ver mejor la conexión entre las distintas cosas y apreciamos más las pequeñas actividades ed la vida como compartir un desayuno con seres queridos o cuidar un jardin.
Más allá de la exploración filosófica y psicológica en sí me pareció un buen modelo para ayudarnos a entender y no olvidar que cada persona que conocemos está en un punto de todo este crecimiento.
No está mal ni bien necesariamente estar en una tarea a tal o cual edad.
Nos puede permitir tener más empatía con otros (la cual cuesta energía tener usualmente).
También puede resultar útil como modelo para prestar atención a nuestras propias vidas y ver donde encaja en el patrón y donde no (en qué tarea nos encontramos).
Reconocer que justamente los periodos de transición entre las tareas son difíciles. El pasar de una conciencia a la otra. De bebés creemos que somos nuestros padres, a los pocos años nos damos cuenta que no somos nuestros padres si no que tenemos padres. Un adolescente cree que es sus amistades y luego entiende que es una persona que tiene amistades.
“No podemos vivir la tarde de la vida según el programa de la mañana de la vida, porque lo que era grande por la mañana será poco por la tarde, y lo que por la mañana era verdad, al atardecer se habrá convertido en mentira” Carl Jung